La Comunidad Misionera Claretiana unida a la Comunidad Parroquial,
tenemos el honor de invitarles a participar en las festividades decembrinas
que se engalanan cada año con las tradicionales PEREGRINACIONES
GUADALUPANAS hasta la casa de la Virgen.
Esta invitación es abierta a las Parroquias, Colonias, Institutos
de Enseñanza de todos los niveles y especialidades, Grupos de
Profesionistas, la Banca, Despachos Contables, Automotrices, Transportes
Urbanos y Foráneos, Taxis, Hoteles, Talleres, Asociaciones de
comerciantes, Locatarios de mercados, etc. En estas peregrinaciones,
son especialmente notorias por la cantidad de gente y su duración,
además de la del Trabajo, la del Mercado de Abastos, las de los
Mercados Juárez, Villa y Alianza.
Queremos agradecerles la ofrenda económica y en especie que
recibimos cada año, con ella, logramos repartir una gran cantidad
de despensas para obras humanitarias-sociales (dentro y fuera de la
parroquia), dar mantenimiento a las instalaciones del templo, así
como bancas, aires, pisos, techos, imágenes, acondicionamiento
de los salones parroquiales, formación de agentes de pastoral
y mantenimiento a la casa parroquial.
Desde aquella primera capillita del “Rancho del Torrión”
construida en honor de nuestra Madre, hasta el actual Templo Parroquial,
los laguneros hemos experimentado la verdad de sus palabras en el Tepeyac
a Juan Diego: “¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?
¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud?
¿No estás por ventura en mi regazo? ¿Qué
más has menester?”.
Danzas:
Se ha hecho notar la manifestación de amor y
cariño que el Pueblo Lagunero experimentamos en la danza que
acompaña la fiesta. Esto se expresa coloridamente en el día
señalado en que acuden todas a peregrinar, más de ciento
veinte, con su indumentaria, sus ritmos, sus tambores y sahumerios que
llena de sentido el peregrinar, la oración y ofrenda de esta
Comarca Lagunera.
Sentido de las peregrinaciones y las danzas:
La Peregrinación y la Danza son elementos del lenguaje de los
gestos y signos que forman parte de la comunicación entre los
humanos y de los humanos con Dios. “El hombre es un ser sacramental,
a nivel religioso expresa sus relaciones con Dios en un conjunto de
signos y símbolos…” (D.P. n. 920).
Y en ese lenguaje “gestual” hay “una gran variedad
y riqueza de expresiones corpóreas gestuales y simbólicas
que caracterizan la piedad popular… Son modos directos y simples
de manifestar externamente el sentimiento del corazón y el deseo
de vivir cristianamente… El canto se asocia instintivamente, en
algunos pueblos, con el tocar las palmas, el movimiento rítmico
del cuerpo o pasos de danza. Tales formas de expresar el sentimiento
interior, forman parte de la tradición popular, especialmente
con ocasión de las fiestas de los Santos Patronos; es claro que
deben ser manifestaciones de verdadera oración común y
no un simple espectáculo…” (Directorio de la Sgda.
Congr. para el Culto…” nn. 14,15,17).
“La peregrinación, experiencia religiosa universal, es
una expresión característica de la piedad popular, estrechamente
vinculada al santuario, de cuya vida constituye un elemento indispensable:
el peregrino necesita un santuario y el santuario requiere peregrinos.”
(Ib. N. 27).
“Nuestro pueblo ama las peregrinaciones. En ellas, el cristiano
sencillo celebra el gozo de sentirse inmerso en medio de una multitud
de hermanos, caminando juntos hacia el Dios que los espera. Tal gesto
constituye un signo y sacramental espléndido de la gran visión
de la Iglesia, ofrecida por el Vaticano II: la familia de Dios, concebida
como Pueblo de Dios, peregrino a través de la historia, que avanza
hacia su Señor. (D.P. 232).