Fiestas Guadalupanas          
   
               
 

Parroquias, Colonias, Institutos de Enseñanza de todos los niveles y especialidades, Grupos de Profesionistas, la Banca, Despachos Contables, Automotrices, Transportes Urbanos y Foráneos, Taxis, Hoteles, Talleres, Asociaciones de comerciantes, Locatarios de mercados, etc., etc., etc.,
Son especialmente notorias por la cantidad de gente y su duración, además de la del Trabajo, la del Mercado de Abastos, las de los Mercados Juárez, Villa y Alianza.
Desde aquella primera capillita del “Rancho del torrión” construida en honor de nuestra Madre, hasta el actual amplio Templo Parroquial, hemos experimentado la verdad de sus palabras en el Tepeyac a Juan Diego: “¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo? ¿Qué más has menester?”.

Danzas:
Se ha hecho notar también la que especialmente realizan los grupos de danza que se han señalado un día en que acuden todas, más de ciento ochenta, con su indumentaria y sus ritmos, antes de comenzar a acompañar a los distintos grupos en los días de peregrinaciones.

Sentido de las peregrinaciones y las danzas:
La Peregrinación y la Danza son elementos del lenguaje de los gestos y signos que forman parte de la comunicación entre los humanos y de los humanos con Dios. “El hombre es un ser sacramental, a nivel religioso expresa sus relaciones con Dios en un conjunto de signos y símbolos…” (D.P. n. 920).
Y en ese lenguaje “gestual” hay “una gran variedad y riqueza de expresiones corpóreas gestuales y simbólicas que caracterizan la piedad popular… Son modos directos y simples de manifestar externamente el sentimiento del corazón y el deseo de vivir cristianamente… El canto se asocia instintivamente, en algunos pueblos, con el tocar las palmas, el movimiento rítmico del cuerpo o pasos de danza. Tales formas de expresar el sentimiento interior, forman parte de la tradición popular, especialmente con ocasión de las fiestas de los Santos Patronos; es claro que deben ser manifestaciones de verdadera oración común y no un simple espectáculo…” (Directorio de la Sgda. Congr. para el Culto…” nn. 14,15,17).
“La peregrinación, experiencia religiosa universal, es una expresión característica de la piedad popular, estrechamente vinculada al santuario, de cuya vida constituye un elemento indispensable: el peregrino necesita un santuario y el santuario requiere peregrinos.” (Ib. N. 27).
“Nuestro pueblo ama las peregrinaciones. En ellas, el cristiano sencillo celebra el gozo de sentirse inmerso en medio de una multitud de hermanos, caminando juntos hacia el Dios que los espera. Tal gesto constituye un signo y sacramental espléndido de la gran visión de la Iglesia, ofrecida por el Vaticano II: la familia de Dios, concebida como Pueblo de Dios, peregrino a través de la historia, que avanza hacia su Señor. (D.P. 232).

     
       
     
         
           
       
           
 
   
     
 
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