Historia de las Fiestas Guadalupanas            
   

Sin ser oficialmente un Santuario, este Templo Parroquial es el centro y corazón de la devoción filial de la ciudad a Ntra. Sra. de Guadalupe Reina y Madre de los Mexicanos. Nuestra Señora y Madre ha estado presente en nuestra ciudad desde sus orígenes, es parte de su historia. Ha sido el corazón de su actividad, de sus anhelos; la fortaleza en sus luchas, el consuelo en sus penas.

Coronación:
“El año de 1938, fue para la Nación Mexicana un Año Santo Guadalupano, Torreón no pudo ser la excepción de dejar pasar este año para celebrarlo muy dignamente en honor de la Reina de México. El día 31 de diciembre de l938 se llevó a cabo la coronación de la imagen bendita de Ntra. Sra. Madre y Virgen del Tepeyac, como gran Señora de Torreón y de la Comarca Lagunera. La Coronación la realizó el Sr. Obispo de Saltillo Dr. Don Jesús Ma. Echavarría, quien en solemnísimo acto religioso bendijo la corona y la colocó en las sienes de la imagen de María Santísima de Guadalupe” (Breve Reseña Històrica… Gildardo Contreras).

Cetro Regio:
Diez años después y con ocasión de las Bodas de Plata de la presencia de los Misioneros Claretianos en la Parroquia, feligresía y Misioneros hacen entrega a Nuestra Señora de un cetro como señal de homenaje y pleitesía.

Peregrinaciones:

La Primera Peregrinación.
Todos sabemos, por lo menos los adultos, que por algunos años la resaca del Conflicto Religioso dejó en nuestro país, de parte de la clase política, y de algunas corrientes ideológicas, algunas actitudes agresivas, anticlericales y de oposición a las expresiones externas de culto y devoción.
Sin embargo, por la década de los 40 fue manifestándose, entre otros logros, un movimiento de atención a la clase obrera que girara en torno a la figura de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe. Sintonizando con esa corriente, el P. Carlos Ripa C.M.F. buscó la manera de que se realizara en Torreón una peregrinación de la clase obrera que terminase a los pies de Nuestra Señora.
Con ilusiones y temores, superando aprehensiones, se hizo la convocatoria y promoción dando como resultado que el 8 de diciembre de 1944, se hizo la primera peregrinación que logró en ese entonces una participación de 2,000 personas y marcó el inicio de las Peregrinaciones Obreras Guadalupanas.
Al año siguiente, 1945, superando nuevamente temores y con mejor organización, participaron cerca de 4,500.
Para 1946 se calculó una participación de 10,000.
Y desde entonces para acá, quedaron establecidas en forma definitiva, las peregrinaciones obreras cada año a este Santuario, el primer domingo de Diciembre.
Fruto también de estas peregrinaciones fue la creación de la Asociación de Trabajadores Guadalupanos, que se encargaría de la organización de su peregrinación cada año.
Multiplicación de las Peregrinaciones.
Llegó el momento en que la Peregrinación del Trabajo fue rebasada y, ante la cantidad de grupos que deseaba peregrinar, el calendario de peregrinaciones se tuvo que ampliar al novenario y luego al docenario (los doce días de diciembre antes de la fiesta) y aún los últimos días de Noviembre.
¿Quién podrá conocer la cantidad inmensa de gente que desde el 25 de Noviembre, o antes, hasta la noche del 11 de Diciembre desfila en peregrinación a los pies de Nuestra Madre?

             
       
             
           
 
<Atrás
 
Adelante >